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ISSN 2014-1475

Fortunas de la inestabilidad del texto y las tramas de las textualidades mediáticas

Reseña de Leal, Bruno; Carvalho, Carlos Alberto y Alzamora, Geane (coords.) (2017) “Textualidades mediáticas”. Barcelona: Editorial UOC/InCom-UAB. Por Saleta de Salvador Agra (Universidad de Vigo)

 

Los contornos, los límites y las fronteras del texto, que como todo concepto demarca y cierra, configuran, a mi modo de ver, el núcleo central de la reciente compilación publicada bajo el título Textualidades mediáticas en la colección Atlántica de Comunicación (Editorial UOC e InCom-UAB). Amparados en la metáfora de Gonzalo Abril del texto como archipiélago, el presente volumen de artículos, coordinado por Bruno Leal, Carlos Carvalho y Geane Alzamora, reúne un conjunto de islas de textualidad que dialogan entre sí, revisitando clásicos (Foucault, Deleuze, Agamben, Ricoeur, entre otros) y reparando en nociones fundamentales (dispositivo, medio, mediatización, performatividad, paisaje, agenciamiento, autorización, distancia, etc.) a la luz de la contemporaneidad mediática. Del concepto cerrado a la metáfora con sus bordes difusos, del texto como producto a las textualidades como procesos, el libro nos invita, a través de ocho capítulos, a pensar las dinámicas sociales que los medios invocan y convocan a través de sus textos o, mejor dicho, de sus textualidades.

La clara apuesta por el término “textualidades” para dar nombre al título de la obra es, en las palabras que Abril brinda en el propio prólogo, un acierto del volumen. Una apuesta leída como el abandono de la estaticidad y de la independencia del sustantivo texto, para abrazar y atender a la dependencia accidental de la cualidad de un adjetivo, la textualidad. Dilatar la noción de texto, remarcando su carácter móvil para destapar así su inestabilidad les posiciona, y nos posiciona como lectores, hacia una comprensión abierta, diversa y compleja sobre las tramas de la acción textual mediática.

Las implicaciones epistémicas y metodológicas de dicho cambio semántico en la concepción del texto, esto es, el enfoque en las textualidades como formas vivas, como “formas de conocer e investigar las realidades sociales”, centra la preocupación de Bruno Souza Leal en el primer capítulo del libro. Bajo el título “Del texto a la textualidad en la comunicación: contornos de una línea de investigación”, el autor analiza el alcance que tiene, en el ámbito de la comunicación, la necesaria pregunta sobre “los contornos y límites de los textos encontrados” e investigados. Este giro hacia la comprensión del texto como proceso abierto, “como práctica sociodiscursiva situada históricamente”, supone un punto de partida común con el siguiente capítulo del libro dedicado a pensar y percibir las textualidades como experiencia. Desde una tríada conceptual –textualización, epifanía y distanciación- en un atrevido y sugerente diálogo con Barthes, Gumbrech o Ricoeur, entre otros, los autores del segundo capítulo, Elton Antunes, Carlos Jáuregui y Rennan Mafra, nos presentan en “Medios en tránsito, medios en trance: textualización, epifanía y distanciamiento” una interesante reflexión al poner el foco de atención en la experiencia como timón de la propia comprensión-interpretación de los textos. Dicha posición les conduce a la percepción de los textos como “formas de comunicación vivas, pulsantes, en trance y en tránsito permanente” (p. 51). La semiosis resultante abre el camino a la reflexión concreta sobre los medios, en tanto las textualidades son “constituyentes y constituidas en y por” ellos.

Los dos capítulos sucesivos contribuyen justamente a aclarar desde el plano conceptual el manido término de medios. El primero de ellos, “Medios y dispositivo: una aproximación a la luz de Michel Foucault”, firmado por Geane Carvalho, Joana Ziller y Carlos d’Andréa, toma como referencia al pensador francés para presentar un recorrido en torno a las diferentes acepciones del vocablo “dispositivo” y apreciar su conjugación con el adjetivo “mediático”. Así, ante la expresión “dispositivos mediáticos”, marcados por el planteamiento foucaultiano, resuelven que estamos ante “una red inscrita en una estrategia de poder intrínsecamente relacionada con la configuración del saber que emerge de la estrategia y al mismo tiempo la condiciona” (p. 85). El binomio poder/saber amplía la perspectiva a la hora de abordar, por ejemplo, el mediacentrismo. Señalar los límites de un enfoque que asimila comunicación con medios será uno de los cometidos del artículo siguiente, de Carlos Alberto de Carvalho. En “Con los medios, sin los medios, contra los medios: reflexiones sobre procesos de mediatización y límites del mediacentrismo” se presenta una lúcida crítica con la que se pretende reparar detenidamente en el propio concepto de medio y de mediatización para destapar una propuesta metodológica que se aleje de los planteamientos mediacéntricos.

“Verlas a ellas: mujeres trans y dimensiones políticas de la cultura visual” y “Sobre el texto visual, sonido e imagen: nuevos parajes de los paisajes textuales”, capítulo quinto y sexto respectivamente, comparten el punto de partida, a saber: la textualidad visual. Así, por una parte, el primero de ellos, escrito por Carlos Camargos y Bruno Souza, partiendo de dos casos concretos de manifestaciones textuales digitales sobre las mujeres trans, atiende a la fuerza performativa de dichos textos visuales para reparar sobre su dimensión política. Por otra parte, el capítulo sucesivo, firmado por Paulo Bernardo, Graziela Mello y Humberto Santos, arranca con las reflexiones de Saramago ante el tapiz flamenco La Dame á la Licorne. A partir de ahí el texto se sumerge en un trabajado análisis sobre el concepto de paisaje textual comprendido como una articulación de textualidades diversas que todo lector/spectador debería, tal y como concluyen, aventurarse a desvelar.

Ante la inquietante pregunta que da nombre al capítulo séptimo, “¿De quién es el texto?”, nos sitúa Carlos Faci en un doble movimiento de pensar en la autoridad/autorización del quién y sobre las inestables textualidades como formas de comportamiento de un texto. Situado en un entorno programable, el artículo nos permite volver sobre algunas nociones ya vistas en capítulos anteriores (dispositivo, agenciamiento, etc.) de la mano de sus teóricos y sobre otras nuevas como autorización, archivo o rastro digital.

Por último, cierra el volumen el artículo titulado “Considerando la materialidad de los medios: tres formas de leer (y escribir) historias desde la perspectiva de la comunicación”, donde Bruno Guimarães y Nísio Teixeira, distanciados de un enfoque hermenéutico, trazan tres posibles y no únicos caminos de relectura histórica sobre las materialidades de la comunicación.

Estos ocho artículos, someramente descritos, tejen con hilos cruzados y entrelazados diferentes ángulos desde los que abordar y mirar las textualidades como modos de acercamiento a las propias realidades sociales mediáticas. La red de textos presentada comparte así, valga la redundancia, la preocupación por el texto, actualizando y reactualizando nuevos y viejos problemas en torno a él. De hecho, es a partir de su inestabilidad como concepto desde donde nos ofrecen una rica trama alrededor de la senda de las textualidades mediáticas.