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ISSN 2014-1475

El ciberacontecimiento: producción y semiosis

Lorena Cano Orón reseña el libro de R. Henn “El ciberacontecimiento: producción y semiosis” (Barcelona: UOC, Colección Atlántica de Comunicación. 2014).

 

“El ciberacontecimiento: producción y semiosis” es una obra escrita por Ronaldo Henn, Doctor en Comunicación y Semiótica por la Pontifícia Universidade Católica de São Paulo y profesor investigador en el Programa de Posgrado en Ciencias de la Comunicación de Unisinos (Brasil). Este texto tiene por objeto, por un lado, abordar el concepto de ciberacontecimiento desde una perspectiva semiótica y, por otro, presentar los resultados de la investigación llevada a cabo por el doctor.

La estructura escogida para la presentación de los contenidos los organiza en cinco bloques temáticos. En primer lugar, se aborda el marco teórico del acontecimiento tradicional, respondiendo a qué se entiende por acontecimiento desde los inicios de la teoría semiótica. En este apartado se tiene como máxima referencia a Charles Sanders Peirce, uno de los grandes fundadores de la semiótica moderna. De hecho, su perspectiva teórica se emplea como base para construir toda la argumentación que explica el acontecimiento. Henn adopta el concepto de semiosfera y la disputa de sentidos de Lotman, además de teorías aplicadas al acontecimiento propias de Deleuze, Focault, Quéré y Morin. Se entiende fundamentalmente el acontecimiento como una fuerza propulsora de semiosis, como un portador de una dimensión profundamente semiótica. Incluso va más allá, al articularse el acontecimiento como un sistema de significación, esto amplía la propia experiencia convirtiéndose en un hecho.

El autor explica que cabrían tres perspectivas de estudio del acontecimiento: tratado como objeto, estaría situado en el plano ontológico; si se abordase como signo, implicaría ser estudiado desde el plano estrictamente semiótico; y si se estudiase desde el interpretante, se situaría en el plano pragmático o epistemológico. En esta obra se apuesta, como ya se ha comentado, por la semiótica; es decir, se estudia el acontecimiento como signo. De esta forma, el autor sostiene que los acontecimientos se encuentran semiotizados tanto por el lenguaje como por los medios. El acontecimiento queda configurado como un relato mediante la narrativa como principio organizador del discurso. Asimismo, el acontecimiento se presenta como constructor de la realidad social, como constituyente de su tejido informacional.

La integración del acontecimiento en el discurso periodístico atenúa la significación que se le podría otorgar a éste en soledad. Sin embargo, el ciberacontecimiento no cumple con este orden. Esto es debido a la ruptura del proceso de representación con la intensificación de la semiosis y a las formas actuales de producción del acontecimiento, que altera las formas tradicionales de mediación en el periodismo. Así es como, en segundo lugar, Henn presenta el concepto de ciberacontecimiento. A partir de la introducción de la cultura digital, los nuevos procesos de semiosis y el funcionamiento de los memes, el autor explica la configuración del ciberacontecimiento. Henn se sirve del meme, la unidad de transmisión cultural o unidad de imitación que refuerza la cultura y la diversifica, para explicar cómo a través de su intensa reconfiguración y mutación en la red suceden los ciberacontecimientos.

En tercer lugar, se introduce el ámbito de las redes sociales, su emergencia y las implicaciones que le han supuesto al periodismo. Se aborda caso de las selfies relacionado con la dispersión de los límites entre lo público y lo privado que se presencia en estos espacios. También se expone la relación del ciberacontecimiento con la dimensión sensible de Peirce, que sostiene que las semiosis que se producen en estos espacios se procesan en el ámbito de las cualidades del sentimiento.

Henn entiende las redes sociales como espacios conversacionales que reconfiguran la cultura; no son sólo lugares de socialización sino que también forman parte de procesos que antes estaban restringidos sólo al periodismo. En las redes la información se comparte (de forma mediada) y se crean sentidos construidos colectivamente, esto acaba teniendo un efecto sobre el periodismo convencional. Una de las lógicas del ciberacontecimiento es que emerge de las redes sociales y acaba ganando espacio en periodismo. El autor remarca cómo las cuestiones públicas que eran silenciadas anteriormente han cobrado fuerza en las redes sociales. A propósito de esto se aborda la teoría queer y las movilizaciones políticas que han generado estos espacios.

En cuarto lugar, se exponen modalidades e implicaciones del ciberacontecimiento en el periodismo. Se abordan siete ejemplos de ciberacontecimiento, que se presentan como procesos semióticos multifacéticos que sugieren despliegues sincrónicos imprevisibles y altamente conflictivos. La mayoría de los casos que se presentan son procedentes de Brasil, como el de las Jornadas de Junio de 2013 (manifestaciones de indignados que comenzó protestando por el precio del transporte público); el del Diario de clase (un blog que escribía una alumna de primaria que acabó poniendo en jaque de forma “global” al colegio y a aquellos que por cercanía se sentían implicados en los acontecimientos que la niña relataba); o el caso del hashtag #EuNãoMerezoSerEstuprada (NoMerezcoSerViolada), producido por una periodista, y seguido por más de 50 mil personas, como respuesta a una estadística oficial que se hizo pública en Brasil en la que afirmaba que más de la mitad de la población pensaba que las mujeres se vestían de forma que merecían ser atacadas. Pero también se aborda el caso de los Indignados en España, concretamente el de las manifestaciones del 25S, en 2012.

En quinto lugar, se presentan las consecuencias del ciberacontecimiento en el periodismo. Se aborda por una parte la relación del periodismo y la semiótica de la vida social cotidiana; en concreto, el proceso de construcción de realidad que realiza el periodismo. Y, por otra parte, Henn formula un diseño conceptual para el entendimiento de la crisis y lo coteja con inferencias provenientes de la investigación en pantalla. Para esta explicación se basa principalmente en las teorías de Lotman y Uspenskii. Asegura que con la llegada del ciberacontecimiento, el periodismo ha perdido la condición de instaurador de la semiótica de la realidad social; ahora intervienen los ciudadanos en crear sus propios significados.

Finalmente, el autor expone las seis categorías de ciberacontecimiento que las justifica como diferentes formas de constitución. Concretamente establece las siguientes: movilizaciones globales, protestas virtuales, ejercicios de ciudadanía, afirmaciones culturales, entretenimientos y subjetividades. Henn destaca la importancia de las nuevas arquitecturas narrativas potenciadas por redes digitales y las consecuencias que eso está ocasionando tanto en el periodismo como en el imaginario colectivo.

El libro expone los resultados de la primera etapa de investigación que corresponde a la monitorización de redes sociales y portales de noticias, durante 2012, 2013 y 2014, periodo en el cual se identificaron los acontecimientos que se analizan. Sin embargo, a pesar de que sí que se especifica que los casos de estudio elegidos han pasado por una discusión colectiva primero y un análisis cualitativo después, se echa en falta más detalle sobre la metodología utilizada.

A modo de conclusión se puede sintetizar que la obra permite al lector, por una parte, introducirse en el ámbito semiótico y comprender las nuevas lógicas de la producción de significado en Internet. Y, por otra, entender cómo el ciberacontecimiento se desmarca de la línea del acontecimiento periodístico tradicional y por qué esto influye en la crisis del periodismo actual.

Editorial UOC